El término iBeacon está cada vez más presente en la red. El sector del retail ha visto en esta nueva tecnología un filón para mejorar sus estrategias de venta a través de los dispositivos móviles y Bluetooth LE. Estos permiten seguir a sus potenciales compradores a través de los locales de venta o perímetros virtuales (geo-fence) mediante balizas o iBeacons.

Antes de desmentir rumores, permíteme que analicemos la última novedad que los de Cupertino han presentado al respecto de iBeacons en la última release de su sistema operativo iOS, la 7.1. En versiones anteriores, la App que teníamos instalada en nuestro dispositivo móvil, debía estar en ejecución, independientemente de que esté en primer o segundo plano, para poder detectar los iBeacons. Ahora, con la nueva versión, esa misma App se despertará cuando detecte un iBeacon de confianza, es decir, ya no necesitará que esté en ejecución.

iBeacons

Para entenderlo un poco mejor; la App deberá ejecutarse una primera vez para “registrarse” y poder monitorizar iBeacons. A partir de ahí, detectará los iBeacons sin importar el estado en que ésta se encuentre. Cuando entremos dentro del perímetro marcado por los iBeacons (geo-fence), nuestro iPhone despertará esa App e invocará un método que podrá realizar ciertas operaciones. Éstas van desde mostrarnos una notificación mediante el típico sistema de iOS, hasta mandar un mensaje al desarrollador de la App mediante una llamada a una URL, nunca abrir la App sin nuestro consentimiento.

iBeaconsAl newbie o “no iniciado”, esto ya le puede dar un buen susto y si, como acostumbra a pasar, empieza a buscar por la red, el pánico puede invadirle, ya que hay varios blogs en los que hablan del terror del tracking o seguimiento por parte de los comercios mientras estamos tranquilamente paseando por sus lineales.

En este punto es en el que me gustaría poder desmentir el rumor. Lejos de pensar en una mano negra que va a poder hacer un seguimiento de nuestra posición en cualquier momento, nosotros, los propietarios de los dispositivos debemos estar tranquilos: no van a hacer nada que nosotros no les permitamos.

En primer lugar, eso sí, debemos tener confianza en que los desarrolladores de las Apps nos van a avisar antes de enviar ningún tipo de información que pueda realizar un seguimiento de nuestra actividad. A pesar de todo lo que se dice, entendemos que en el market de Apple las cosas acostumbran a hacerse bien y, en el caso de Android, parece que en Google Play también quieren empezar a eliminar problemas.

Teniendo en cuenta esa premisa, estos son los puntos importantes a tener en cuenta sobre iBeacon:

  1. Esta tecnología requiere que instalemos una App en nuestro dispositivo. Es imprescindible.
  2. En la configuración de nuestro dispositivo debemos tener activada la localización dentro del apartado de privacidad, sin eso, nuestra App no reaccionará ante los iBeacons.
  3. Debemos tener un dispositivo que implemente la tecnología Bluetooth 4.0 o Low Energy.
  4. Imprescindible que ese Bluetooth esté activado. Si lo desactivamos, se acabaron los iBeacons. Por tanto, lo podemos activar a nuestro antojo.
  5. La App instalada, tal y como marca la política de seguridad de Apple, sólo podrá enviar información recogida por la misma, es decir, no podrá acceder a información de otras Apps ni a nuestro número de teléfono. Si esa App quiere enviar información más personalizada, nosotros debemos introducirla en la misma previamente.
  6. Para poder enviar nuestra posición o cualquier otra información, la App debe conectarse a la Red para realizar las conexiones. Los iBeacons sólo emiten información, no la reciben.
  7. Si esa App realiza alguna actividad “a nuestras espaldas”, se activará el icono de localización y el de comunicación (si envía información a través de la Red) en nuestro dispositivo móvil.

iBeacons

En conclusión, teniendo en cuenta lo anteriormente mencionado, podemos evitar fácilmente que alguien con malas intenciones pueda hacer un seguimiento de nuestro dispositivo móvil. No instalar Apps de las que no nos fiemos y/o no permitir que se conecten a la Red. Cualquier compañía que vaya a desarrollar una App que pueda interaccionar con iBeacons, antes nos va a avisar y nos va a pedir permiso para poder enviar información relativa a nuestra posición en un momento dado. Si no lo damos, no se van a aventurar a cogerla “por la cara”, tendrán mucho más que perder que una simple posición de un iPhone.

En mi opinión, esta tecnología va a facilitar aquello que NFC nunca nos ha dado, y sus ventajas serán superiores a sus desventajas. No deberíamos preocuparnos más de lo que ya debemos hacerlo (que debemos) de la privacidad de datos. Tiempo al tiempo.

Alex L.T.