El gigante estadounidense AT&T (la compañía de telecomunicaciones más grande del mundo en cuanto a ingresos) organizó el pasado mes de septiembre un evento en Boston en el que se publicaron varios estudios realizados por grandes empresas como iSuppli, IDC, Current Analysis o Abi Research sobre el sector de la movilidad. Estos han permitido realizar una serie de predicciones acerca del alcance y el tamaño de la industria móvil para 2015.

Uno de los datos más relevantes es el exponencial aumento de usuarios de smartphones que en 2010 era de 293 millones pero que en tres años se espera supere con creces los 800. Si lo ceñimos al mercado norteamericano, se calcula que en poco más de un año, más de un 50% de la población disponga uno de estos terminales.

Igualmente espectacular resulta el aumento de tablets con más de 149 millones previstos para 2015 frente a los 17 que se contaban hace dos años.

Pero la cifra más vertiginosa es la de las suscripciones a Apps que se espera alcancen los 998,1 millones.

Según los datos obtenidos por The App Date, España es el segundo país europeo con mayor penetración de estas tecnologías con 18 millones de terminales. Desde enero de 2012, se ha registrado un aumento de un 140% de usuarios que descargan Apps habitualmente,  con un resultado de 12 millones de usuarios activos que se descargan cada día 2,7 millones de aplicaciones. No es de extrañar por ello que, desde comienzos de año, casi el 90% de las empresas dedicadas al desarrollo de aplicaciones hayan experimentado un crecimiento significativo.

A la luz de estos datos, está clara una marcada tendencia expansiva del mercado móvil tanto para particulares como para empresas. En el caso de las segundas, urge una rápida adecuación a este horizonte ‘movil’. Si tus empleados utilizan estos dispositivos y los servicios asociados a ellos (Apps) al igual que lo hacen tus clientes, tu negocio debe cumplir sus expectativas y trabajar con similares herramientas.  Por ello, AT&T describió un proceso en cuatro fases de desarrollo de la movilidad de las empresas:

  1. Fase informal: Se trata de un proceso en el que se realizan diferentes esfuerzos particulares en este sentido, a veces, a petición de algunos ejecutivos.
  2. Fase de silos: Diferentes grupos de la empresa detallan y ejecutan iniciativas que pueden llegar a solaparse ya que no se comunican entre ellos.
  3. Fase de coordinación: La empresa define unas líneas maestras básicas sobre las que trabajan las diferentes áreas aunque éstas pueden iniciar sus propias iniciativas siempre que no difieran de la política de la compañía
  4. Fase de integración: La compañía establece una hoja de ruta y una estrategia global de tal modo que las diferentes iniciativas son planeadas, ejecutadas y monitorizadas de modo centralizado.

En estos momentos, muchas empresas se encuentran en la segunda fase y tratan de hacer esfuerzos para pasar a la tercera pero habrán de centrar sus energías a la mayor brevedad posible para llegar a la fase de integración que es la más adecuada para un mercado con un crecimiento vertiginoso y de enormes posibilidades.

¿En cuál de estas fases se encuentra tu empresa? ¿Qué pasos se están tomando para avanzar en este sentido?

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Algunos datos de este post han sido tomados de la revista Forbes.