Anteriormente hemos hablado de diferentes aplicaciones móviles corporativas y de los beneficios concretos que éstas aportan a la compañía en la que se implementan. Hoy hemos decidido hacer un ejercicio de abstracción para elaborar un decálogo sobre las ventajas empresariales de tener una (o más de una) aplicación móvil corporativa. Comenzamos.

  1. Incremento de la productividad: Muchas apps corporativas facilitan y agilizan tareas (fuerza de ventas, gestión logística de almacenes y cuadros de mandos…) y esto redunda positivamente en los beneficios.
  2. Disminución de los costes de producción: Una pequeña inversión en una aplicación puede solucionar problemas o dinamizar procesos dentro de la empresa.
  3. Aumento y fidelización de la cartera de clientes: Gran parte de las aplicaciones de banca y comercio están orientadas a este objetivo.
  4. Son herramientas más económicas que las convencionales por lo que son accesibles también para pequeñas y medianas empresas
  5. Ahorro de tiempo y de dinero ya que permiten que el empleado optimice su tiempo esté o no en la oficina. 
  6. Mayor implicación y productividad de los miembros de la compañía. Según un estudio de Intel, simplemente por el envío de mails desde teléfonos personales, se generaban unos 50 minutos más de productividad por empleado al día.
  7. Favorecen el trabajo en equipo. Algunas aplicaciones facilitan la relación entre los integrantes de la corporación y sus dinámicas de grupo.
  8. Hacen que los profesionales sean más eficientes y efectivos en sus tareas diarias. Es uno de los principales objetivos de una buena app corporativa.
  9. Flexibilidad y versatilidad: El uso de las aplicaciones suele ser sencillo y éstas son adaptables además de que se pueden poner en marcha con gran rapidez.
  10. La inversión se recupera rápido: un punto fundamental y más en tiempos de crisis.

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