La sanidad ha sido uno de los servicios más afectados por la crisis en muchas comunidades autónomas. Sin valorar qué medidas serán tomadas ni qué efecto tendrán, es seguro que ninguna de ellas hará referencia al uso de la tecnología móvil como recurso.

Hábitos de vida más controlados

Si un gran porcentaje de las enfermedades en el primer mundo se deben a nuestros hábitos de vida, es notorio que las apps se han convertido en aliadas para mejorarlos. Monitorizar nuestras sesiones deportivas, control de peso o consumo de calorías debería ser de obligada recomendación por las autoridades sanitarias para quienes usamos cada vez más el móvil difundiendo nuestras costumbres en las redes sociales.

La AMA (American Medical Association) ha abierto un directorio de apps de salud donde destaca una para el control de obesidad, uno de los principales problemas de salud en Norteamérica. La mítica Air-Strip, que monitoriza frecuencias cardíacas y respiratorias presentada por  Steve Jobs en 2009, abrió la puerta a cientos de aplicaciones para smartphones y tablets que nos ayudan a mejorar nuestra salud.

Sanidad móvil para el tercer mundo

Pero la llamada mhealth no sólo es útil en los países ricos. El abaratamiento de los móviles ha logrado que se conviertan en herramientas para la sanidad en los países en vía de desarrollo. Así lo han entendido muchos organismos, ONGs y empresas tecnológicas que han formado la mHealth Alliance.

Aplicaciones como SIMPill, una caja de medicamentos con una tarjeta SIM que informa de las tomas realizadas por los pacientes en un tratamiento contra la tuberculosis en Sudáfrica; o recoger datos de la propagación del dengue en Brasil con el móvil son algunas de sus iniciativas, aún básicas, pero semilla de otras más valiosas a corto plazo.

Una sanidad móvil, una salud mejor

Para Ameu8 la sanidad es el sector donde empresas y organismos oficiales deben lanzarse sin temor al desarrollo de aplicaciones móviles. Más allá del coste inicial, la mhealth reporta un beneficio intangible a la sociedad cuyo valor supera cualquier retorno de inversión y amortización cortoplacista.