Estamos asistiendo a un crecimiento exponencial del mercado de las apps en general y, en particular, de las corporativas. No hace mucho que Gartner pronosticaba que, para 2017, el 25% de las empresas contarían con una App Store corporativa.

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Los usuarios, pasan hasta tres veces más tiempo ante una app de empresa descargada en su móvil que ante la web de la compañía o marca, y este tiempo se multiplica por dos si se trata de una tablet. Es una oportunidad única que las compañías deben aprovechar para dar a conocer sus productos, fidelizar o crear imagen de marca, así como para mejorar el día a día de sus ejipos y las personas que los integran.

Pero desarrollar una app corporativa, ya sea destinada a los propios empleados, clientes y/o proveedores, o para el público en general, requiere establecer una estrategia para la creación y el desarrollo, así como seguir una serie de protocolos específicos que garanticen la fiabilidad, escalabilidad, seguridad…

AccOKAccenture acaba de publicar un informe en el que recoge algunos aspectos fundamentales a tener en cuenta a la hora de desarrollar una app corporativa. Veámoslos.

      • El desarrollo de aplicaciones ha de estar controlado por el equipo directivo que lo debe integrar en sus tareas de gestión habituales. Es importante saber cuál es el fin que se persigue con la creación de una app, saber qué equipos o personas de la empresa se encargan de ello y llevar un control exhaustivo cómo se distribuyen o cómo se actualizan las aplicaciones.
      • Las pruebas o ‘testeo’ de las apps corporativas deben ser muy rigurosas ya que éstas se instalarán en dispositivos diversos y deben funcionar y adaptarse a ellos sin problemas.
      • La seguridad es uno de los factores clave a tener en cuenta al concebir una app. Se deben seguir los mismos estándares que tradicionalmente se han aplicado a los equipos de sobremesa o los portátiles, pero además incluir nuevos protocolos que garanticen que no se produzca ninguna pérdida o exposición de información de la compañía, como, por ejemplo, aquellos que permitan aislar la app y el tráfico de datos de otras aplicaciones instaladas en el dispositivo.
      • Se debe contar con una app store en la que todos los miembros de la empresa puedan ver qué aplicaciones están a su disposición, así como recibir notificaciones de actualizaciones de las mismas para que no dependa de ellos recordarlo.
      • No hay que olvidar tener un soporte y/o ayuda al usuario. Estamos hablando de aplicaciones corporativas que, en muchos casos, son indispensables para el desempleo de la actividad diaria de los miembros de la compañía y cuyo uso redunda en la productividad, por lo que se hace indispensable que los usuarios las conozcan a la perfección y saquen el mayor provecho de sus utilidades. Se pueden crear manuales, una lista de preguntas frecuentes fácilmente accesibles, organizar talleres o cursos en caso de que la complejidad de la aplicación así lo requiera… Asimismo es importante que, en caso de una incidencia o de dudas, tengan alguien a quien recurrir.
      • El único modo de conocer cuál es el rendimiento de una aplicación para mejorarla o implementar cambios es hacer seguimiento para obtener información y estadísticas detalladas sobre el uso de la misma: número de usuarios, cómo la utilizan, en qué momento, qué dificultades encuentran, cómo ha afectado a sus tareas diarias para bien o para mal…

¿Crees que hay algún otro punto importante a tener en cuenta?

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