El 8 de septiembre de 2008, en la ya emblemática convención TechCrunch50, que organizó el prestigioso blog del mismo nombre (punto de referencia sobre iniciativas empresariales, productos y sitios web) se presentó la primera red social para empresas: Yammer.

Definida como el “Facebook de las empresas” dos años más tarde, contaba con más de tres millones de usuarios de 80.000 compañías de todo el mundo, de las cuales, el 80% estaba en la lista Fortune 500. Su valor fue aumentando exponencialmente y, en junio del pasado año, el gigante Microsoft la adquirió por la nada desdeñable cifra de 958 millones de euros.

Tiene muchos parecidos con otras redes como Facebook o Twitter y su manejo es tan sencillo como el de éstas, pero se centra en posibilitar las comunicaciones entre los empleados de una compañía, favoreciendo tareas colaborativas, el intercambio de información y la dinamización y efectividad de los grupos de trabajo.

Cada empresa dispone de un espacio, privado y seguro, reservado en exclusiva al que únicamente tienen acceso los miembros de la misma ya que es imprescindible un correo electrónico con dominio de la compañía para poder acceder al servicio. Los integrantes de la red pueden interactuar entre ellos del mismo modo que lo hacen en otras redes: compartiendo enlaces, imágenes, vídeos, archivos… enviando mensajes públicos o privados, mencionando a otros usuarios anteponiendo una arroba al nombre, indicando su aprobación a las publicaciones de otros, haciendo comentarios, creando eventos, encuestas… También cuenta con un servicio de mensajería instantánea de texto, tipo chat, y se pueden crear páginas, al estilo de las fanpage, así como grupos o comunidades que puntualmente permiten invitar a usuarios de otras compañías, es decir, que no dispongan de un email corporativo, una opción muy útil cuando se trata de uniones temporales entre empresas o proyectos compartidos.

Se puede acceder a Yammer desde cualquier terminal que disponga de conexión a internet, ya que toda información está en la nube y es accesible en tiempo real. Y, cómo no, cuenta con su app móvil en versiones para iPhone, iPad, Android, Windows Phone y Blackberry. Asimismo se puede descargar la aplicación para escritorio o embeber en otras aplicaciones de un modo tan sencillo como copiar y pegar el código correspondiente.

El acceso básico a Yammer es gratuito pero se pueden ampliar sus servicios contratando diferentes planes con tarifas entre los 3 y los 8 dólares por empleado y mes.