ameu8 - mhealthEstamos enfrascados en el debate de cómo los recortes presupuestarios pueden afectar a la sanidad. En el ámbito público, el mayor esfuerzo está en mantener la universalidad del servicio sin perder eficacia. En el ámbito privado, afectado también por la crisis, no empeorar la atención y prestaciones para sus clientes.

Es por tanto natural que el mayor interés por el m-health (el uso de prácticas médicas con ayuda o apoyo de dispositivos móviles) venga de la sanidad privada. La aplicación de estas tecnologías proporciona a las empresas del sector:

  • Un factor diferenciador de calidad en la atención a sus clientes
  • Una posibilidad de investigación e inversión que las sitúe como referencia en el sector
  • La capacidad de una reducción de costes gracias a su uso

Aunque parezca que las aplicaciones m-health requieren de grandes desarrollos para adaptar procesos a las tabletas y smartphones, se trata justamente de todo lo contrario: cualquier dispositivo móvil de los que hoy usamos a diario contiene de por sí la suficiente cantidad de tecnología como para ser brillantemente útiles en prácticas sanitarias.

mhealth - ameu8Sin ir más lejos, la simple posibilidad de que el paciente hospitalizado gestione desde una tablet las condiciones ambientales de su habitación, el control remoto de su cama, el mando de la televisión o el control de llamada al servicio de enfermería, reduce notablemente la cantidad de dispositivos que perviven en cualquier habitación de hospital.

En cuanto a la práctica de la medicina en sí, se ha comprobado en varias pruebas recientes que tareas como el control de la pauta de medicación y dietas de los pacientes, la consulta y gestión de historiales médicos, la transmisión de resultados de pruebas o un simple pero eficaz sistema de comunicación y alarmas entre el personal sanitario de un centro mejoran ostensiblemente gracias a estos dispositivos, los cuales, en muchas ocasiones, ni siquiera tienen que ser aportados por el centro porque ya forman parte de los objetos que portamos inevitablemente en nuestra vida cotidiana.