Ha habido una avalancha de noticias sobre la influencia y moda de las aplicaciones móviles en España en la última semana:

 

Amue8 - aplicaciones móviles en España

Son buenas noticias, sin duda. Pero en Ameu8 también nos fijamos en estas otras:

 

Es decir, que mientras en otros países el diseño y creación de aplicaciones móviles va a velocidad de crucero, las empresas y organismos españoles aún están decidiendo si deben entrar o no en este mercado tecnológico.

La conclusión entonces es que, efectivamente, en España usamos y descargamos muchas aplicaciones móviles, pero muy pocas provenientes de iniciativas empresariales españolas.

Y, sin embargo, no parece que sea por falta de interés de los usuario. Nuestra encuesta realizada en Facebook a nuestra comunidad de seguidores arrojó un interés por la aplicaciones móviles corporativas como fuente de soluciones a cuestiones de la gestión diaria y el modelo de negocio de las empresas:

¿Qué aplicación móvil pedirías a tu empresa que diseñara para mejorar tu trabajo?

    • Productividad: poder atender los procesos de negocio en movilidad: 44%
    • Identificarme al entrar y salir de la oficina con el móvil: 28%
    • Gestión interna de reserva de salas, acceso al parking, incidencias oficina: 16%
    • Gestión de gastos, dietas, kilometrajes, nóminas: 8%
    • Pagos NFC en máquinas café, vending: 4%

Parece muy clara la tendencia de que los empleados de las empresas españolas esperan que las aplicaciones móviles corporativas sirvan para facilitarle su trabajo, desvinculándole incluso de la presencia en la oficina para realizar sus tareas habituales. En el horizonte está, sin duda, la esperanza de que las apps sirvan para dar un paso más en la conciliación de la vida laboral y la personal.

Ahora sólo queda que las compañías y organismos encuentren la justificación suficiente para entender los beneficios de diseñar aplicaciones móviles: no sólo el empresarial, como un nuevo canal de ventas o marketing, sino también para la mejora interna de sus procesos de negocio y la reducción de costes laborales, por ejemplo.